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Drift: juego de derrapes online gratis
Coches de tracción trasera, freno de mano y humo blanco de los neumáticos. Derrapa de lado todo lo que puedas, enlaza curvas para subir el multiplicador y no choques, o lo pierdes todo. Cuatro arenas, seis coches, puertas, duelo contra el ordenador y un drift nuevo cada día. Gratis y sin cuenta.
Cómo se juega
- El coche acelera solo. En el móvil, pulsa los botones grandes de la izquierda y la derecha para girar. En el centro está el botón grande FRENO DE MANO para empezar los derrapes, y debajo FRENAR. En el ordenador, usa las flechas o A y D para girar, la barra espaciadora para el freno de mano y S para frenar.
- Mientras el coche se desliza de lado (más de 12 grados entre hacia dónde apunta y hacia dónde va), sumas puntos: cuanto mayor el ángulo y la velocidad, y cuanto más dure, más puntos. Enlaza derrapes sin enderezar mucho tiempo para subir el multiplicador hasta x5. Si chocas con una pared o haces un trompo, pierdes el drift en curso y el multiplicador vuelve a x1.
- Las zonas pintadas en el suelo, por fuera de las curvas, dan un bonus si las cruzas derrapando. Los conos quitan 100 puntos. Coge las monedas V (100 puntos cada una), el x2 (puntos dobles durante 10 segundos) y el turbo.
- En la Sesión libre y el Drift del día cuentan los puntos de 2 minutos. En el Desafío de puertas, cada puerta vale 300 puntos, u 800 si la pasas derrapando, y el tiempo que sobre da un bonus. En el Duelo, el ordenador hace una vuelta primero y gana quien tenga más puntos: 1000 por nivel más un extra por tu puntuación.
De dónde viene el drift
El drift nació en Japón. En los años 1970, el piloto Kunimitsu Takahashi, que antes había corrido en moto, se hizo conocido en los circuitos japoneses por tomar las curvas con la parte trasera deslizando, y se le considera uno de los creadores de la técnica. Al mismo tiempo, conductores aficionados empezaron a practicar estos derrapes en las carreteras de montaña de Japón, llenas de curvas cerradas, que los japoneses llaman tōge.
Uno de ellos, Keiichi Tsuchiya, aprendió en esas carreteras y se le conoció como el «Rey del Drift». En 1987, un vídeo suyo derrapando, llamado Pluspy, fue un éxito e inspiró a muchos futuros pilotos. En 1988 ayudó a organizar uno de los primeros eventos dedicados solo al drift.
El drift se convirtió en competición profesional con el D1 Grand Prix, cuya primera prueba se disputó en octubre de 2000 en el circuito de Ebisu, en Japón. En el drift no gana el más rápido: los jueces puntúan el ángulo, la velocidad, la trazada y el espectáculo. En las batallas de dos, llamadas tsuiso, un coche sigue al otro de cerca, los dos de lado. Hoy hay campeonatos de drift en Europa, América y Asia.
Juego gratuito, sin apuestas ni premios. Las arenas y los coches son inventados. La sesión se guarda en este dispositivo.